sábado, 29 de diciembre de 2012

EN TRÁNSITO

BERGAMA ACROPOLIS + DOLMUS TRIP BERGAMA-IZMIR-SELCUK
28 DICIEMBRE 2012

Me tiro monte abajo como me gusta tanto hacer para ahorrarme unos kilómetros después de visitar el Templo de Zeus, el palacio de Trajano la Biblioteca de Pergamo, el Templo de Atenea. Y, porque estoy haciendo lo que me da la gana, el valle del Galinos me regala la llamada al rezo mil veces repetida a lo largo y ancho del valle, desde cien minaretes, desde cien gargantas. Es largo, contagioso y atronador. Me detiene, dibujo. Cuando termino de dibujar, aun las ultimas voces no se han apagado en la lejanía.

(Por si fuera poco con las sonrisas, te dan agua, zumo, té y agua de colonia en cada viaje, incluso en los dolmuses. Y no se caen a pesar de la conducción...).

YA ESTAMOS LLEGANDO A BERGAMO

BERGAMA, TURQUÍA
27 DICIEMBRE 2012

"Ya estamos llegando a Bergamo, Bergamo, Bergamo..." cantaba yo para mis adentros, y claro... no llegábamos nunca. Aprendiendo a viajar: paran mil veces en cada pueblo, charlan y se ríen y conducen pisando huevos o como en rally segun les dé, y doscientos kilometros duran cinco horas y es normal, y nadie se desespera.

Me sueltan en Bergama, al final de una calle eterna con mucho tráfico y una niebla que no sé si es niebla o humo... porque huele a humo, como en Ecceabat, pero a humo de madera.

En la pensión Gobi me recibe un encantador señor y un hermosote ciempiés en su techo. El sitio es acogedor. Negocio un cuarto para mí por 25 liras. En realidad, negocio toda la pensión sin saberlo. Estoy sola sola...

Salgo de paseo y es de noche ya, la calle esta animadísima, mucha gente en los cafes y kebab salonus, rincones acogedores donde me paro a que el obturador caiga, o a que pase un dolmus por delante de mi foto, o una señora turca... no tengo nada mas que hacer. Esperar a la foto... y respirar.

Y me apuesto un pide de queso a que la Basílica roja  y las tiendas de alfombras estan mucho más bonitas por la noche que por el dia.

(El señor de la pension Gobi tiene el despertador de la gallinita en su recepcion!!)

GALIPOLLI

ECEABAT, TURQUIA
26 DICIEMBRE 2012

He tenido mucha suerte, o mi olfato me ha orientado muy bien, he tardado menos que un gallo en cantar en saltar en un bus que me lleva allí. Son las 9:40. Abro "El tambor de hojalata" y entiendo por qué ayer me paré sorprendida antes un móvil hecho con muñequitos de palos anudados. Bruno, el enfermero del Oscar con tambor anciano, hace muñequitos con tiras de plastico que recoge compulsivamente por el sanatorio. El resultado para Oscar no es muy bueno... como el móvil de ayer. Pero es tierno.

Después de cuatro horas de viaje por un paisaje algo monotono, entro por una mínima lengua de tierra en la peninsula de Galipolli. Agua a los dos lados y tierra al fondo de los dos lados tambien, planos de montañas azuladas, pinos y bancos destartalados en los margenes de la carretera, raídas banderas de Turquía.

Ecceabat. El hotel Crowded House is a not so crawded place, una habitación para seis con baño para mí sola, y silencio sepulcral en los pasillos.

Ecceabat es como un resort de vacaciones en standby, donde las Pansyon estan cerradas y los turistas han dejado hueco a las gallinas, los perros, las ovejas y los sempiternos gatos, que se preguntan por qué no está esto lleno de turcos en bañador y flotador... si hace veinte grados y sol.

Una familia gitana me invita a su fiesta, que ocurrirá, entiendo por señas, en una hora. Hago fotos a los niños y hablo con ellos con los ojos, porque por las bocas no sale nada aprovechable.

Sigo deambulando, compro queso, veo el atardecer y escucho la música de la boda gitana y desenmaraño el laberinto de calles para regresar a donde ya estuve. Hay boda, hay hoguera, hay música, hay novia envuelta en tules bailando, hay una calle cortada por gente que ríe y celebra, hay cadenetas de bombillas de pared a pared, hay sillas de plastico y niños jugando al futbol con una botella, hay novio vestido de blanco bailando en el centro con los brazos en alto.
El Immam llama al rezo. Se para la música, hay silencio y conversaciones en bajito.
Termina el rezo.
Hay música y hay todo lo demás de nuevo.




Me ceno una sopa de tomate riquísima y un té con un dulce de tres bolas dulces con coco dulce que flotan y se bañan en un almíbar muy dulce. Abro mi libro y leo: "El hecho de que durante la elaboración no pare de tragar morcillas y lentejas recalentadas, confirma mi tesis segun la cual, sin distinción, TODOS LOS SOÑADORES CON TRAGONES". Gunter Grass dit, ¿quién soy yo para contradecirle?

DEAMBULANDO

USKUDAR Y BEYOGLU, ISTANBUL
25 DICIEMBRE 2012

Las 8 de la manhana, paseo por Sultanahmet hacia Eminonu, me dejo llevar hacia dentro de Sultan I Ahmed Turbesi y Yeni Cammi. Qué barbaridad de belleza...
Espero en el ferry para pasar a Uskudar, el lado asiético.

Me pierdo ya por las tranquilas y silenciosas calles de Üsküdar. Hace sol, hay flores, fruta, estudiantes y abuelitas mirando a sus nietos jugar a través de las vallas de los coles.
Dejándome arrastrar de tienda en tienda de antigüedades (me enamoro de un despertador Made in Shanghai  con una gallina que picotea el suelo a cada segundo), llego a la explanada del ferry a Karakoy. Mucha gente que espera viste de negro.
Arranca el ferry. Desde el agua veo todas las mezquitas que se quedaron en la orilla mientras yo me perdía por las callejuelas.

Desembarco en Beyoglu, Europa, otro mundo y turistas de nuevo. Subo a Taksim... encontraré el pasadizo del pescado que descubrio papá al final del Cicek Pasaji... pero antes me como unas lentejas y un cuscús con pepsi (¿por qué sólo bebo laturcias cuando viajo?) por tres euros rodeada de universitarios sobre manteles de cuadros.
Ahora tengo pilas, huyo de Istiklal Cadesi, un infierno consumista que me recuerda demasiado a Madrid, deambulando por sus paralelas y pasajes. Allí, putas, travestis, puestos de pescado, tiendas vintage, saunas gays, restaurantes de postureo para modernos, libros de segunda mano, galerías cubiertas pseudo renacentistas, parroquias católicas hechas antes de ayer, vendedores ambulantes... y por fin, el callejón de papá (Baba Cadesi, le bautizo).

Salgo de esta algarabía, está atardeciendo, corro colina abajo a cazar el sol poniéndose. Todo me lo tapa y corro corro sonriendo. Me tengo que parar a bailar un ratito porque un chico toca el banjo y otro la trompeta y estan tocando "Wie mir bist du Schoen". ¡Sol, espérame! Y bailo y vuelvo a correr...

Y me he perdido.

Es casi de noche, no me quedan pilas en la cámara. Estoy perdida en una maraña de callejuelas llenas de ferreterías, tiendas de aparejos de pesca y hombres. Es precioso, decadente, las boyas cuelgan por todas partes con sus colores lavados por el agua del Mármara. En cada esquina, una pequeña cocinita portatil de carbon y un pescador braseando sus azañas del día.
Me pierdo, me pierdo, me meto en una antigua madrasa tomada por los muelles, los tornillos, las redes de captura, una parra invasora y las palomas. Un vendedor bombea agua para mí en una fuente y me dice: "Antique".

Y de pronto me encuentro, estoy a los pies del puente donde se pesca, entre Beyoglu y Sultanahmet, entre las dos Europas. Bendito Sol, se ha marchado pero ha dejado a la luz rosa esperandome. Las baterías de la cámara resucitan brevemente... podré llevarme puesta esta felicidad, esta belleza.